lunes 27 de agosto de 2007


Estás sentado en la acera en esa calle

En que un día no estabas solo,

Ni el tiempo era un enemigo.

Hoy caminaste buscando el recuerdo

De lo que sabes no pudo haber comienzo

Y nadie espera que grites a su paso

Pero todos bajan la cabeza.

La vida a veces te pega un abrazo

Y al separarse de tu cuerpo hace

Que en tu piel sepas raro.


Cuando al fin despliegas los párpados

Ves cómo la gente pisa los charcos.

Y sientes miedo. Y tienes frío.

No sabes si es verdad lo que recuerdas

O son canciones cosidas con sueños.


La trataste como a una princesa

Y es un secreto a voces

Que sólo llegó a ser una bruja del montón.

Cielos de colores brotaban de su varita,

La manzanilla era su mejor poción.

Siempre tuvo rayos de uva en la mirada…

Y el resto es
peor para el sol.

jueves 16 de agosto de 2007

SANA Y SALVA

A las once de la mañana y después de tres escasas horas de sueño me han despertado para darme la fatal noticia: un fortísimo terremoto ha sacudido Perú.

Creo que nunca antes me había despejado tan rápido. De un bote me he vestido, y atontada por la casa, con los ojos llorosos he comprobado cómo la televisión no decía absolutamente nada de lo ocurrido. Programas del corazón y dibujos animados.

Estoy segura de que si hubiera sido en cualquier lugar de Europa, o de Estados Unidos hubiéramos tenido un seguimiento milimétrico. Pero no.

La radio nos ha servido de guía para descubrir que Lima también se ha visto afectada, aunque en menor medida, por el terremoto que ha alcanzado una magnitud de 7,9.


Con lágrimas en los ojos he pedido en una frutería del barrio una tarjeta activa para llamar a Perú. Era la última. Después de despertar a "mami Lusi" porque allí eran las cuatro y media de la madrugada, he llamado a la casa donde me han dicho que la encontraría.


- ¿Alóo?

- Buenas noches, perdón por llamar a estas horas pero llamo por lo de-

- ¡CARMEN! Por el terremoto. Noooo, no me llores, estamos bien. Qué tonta soy, debería haberte avisado. Te estoy extrañando mucho. Eres la más dramática...

- ¿Cómo ha sido? Estaba imaginando todas las cosas horribles que te podían haber pasado...

- Bajábamos del taxi y todo ha empesado a moverse. Primero ha sido un temblor chiquito, y luego ya enorme. Hemos crusado la calle y yo creía que iba a desmayarme. Esperaba que la calsada se abriera por alguna parte en cualquier momento.

Las lunas se rompían y la gente salía de sus casas gritando...Horrible.

- Pero una nueva experiencia, una vez hablamos de que querías notar un terremoto estando en la calle.


Y nos hemos alargado, hablando de esto y de lo otro, hasta que hemos decidido que teníamos que volver a dormir un poco.

He vuelto a acostarme pero no podía parar de llorar. La angustia de pensar que podía haber pasado lo peor se ha ido soltando con cada lágrima, pero sin duda ha sido una de las peores sensaciones de mi vida. Y así, con el corazón en la garganta he caído en un sueño ligero del que me han despertado para comer.

En las noticias si que he podido ver imágenes de Perú y de cómo ha afectado el terremoto, uno de los mayores en los últimos 50 años.


Las lágrimas han vuelto a brotar al ver a algunos de los 50.000 peruanos que viven en Madrid diciendo que no localizan a sus familias, que saben que sus casas han caído y nadie coge los teléfonos que sin duda suenan por todo el país.

Peruanos con los que te cruzas a diario, de esos que los ignorantes llaman "ecuatos" y los imbéciles "sudacas", esos que aman como tú y que necesitan apoyo y comprensión hoy más que nunca.

Por todos los muertos y heridos, y sobretodo por sus familiares, lanzo estas palabras que de poco sirven, pero que van cargadas de aprecio y admiración. También de esperanza.


Para todos los que la queréis, estad tranquilos, mi hermanita está sana y salva.

lunes 6 de agosto de 2007

Mi amo es el viento



Salí de noche, caminé deprisa.

Oí a la luna decirme "¿A dónde vas?"

Y mirando su sombra le grité desnuda:

"Voy a donde el viento me quiera llevar".


Desde aquella huída tan a mi manera,

nadia ha logrado entender

cómo soy tan mala, y a veces tan buena,

por qué nada en mí tiene razón de ser.


Casi por inercia voy sobre mis pasos

y cambio de rumbo para no volver más.

Me ahogo en recuerdos, me lleno de amores,

y prometo no decir nunca jamás.


Soy una veleta, soy esa hoja al viento

que nadie puede pisar;

porque vuela alto, porque vuela lejos,

porque aún sin rumbo va hacia algún lugar.