miércoles 12 de septiembre de 2007




Madrid, como no podía ser de otra manera...




Es indefinible.


Todavía no logro caminar por sus calles. Voy volando


No he aterrizado, y no sé si quiero hacerlo.


Son tantos años soñando con ésto...los que me conocen saben a qué me refiero.


No es un capricho. Es una necesidad.




De un día para otro he cambiado las caras conocidas, los amigos, la familia, los lugares en los que me sentía segura...Por una pequeña habitación en medio de una bulliciosa ciudad.


Cada día me cruzo, viajo, con miles de personas que bajan la mirada. A los que nunca conoceré, y es posible que no vuelva a ver. Eso me frustra. Quisiera, como ya escribí una vez, poder hablar con todos ellos, saber su historia. Por qué lloraba esa señora el otro día, o leía el mismo libro que yo el ancianito de enfrente.


Me dedico a inventarlas.




Aunque he conocido gente. Siempre hay alguien que te observa, que te sonríe, que te habla y te pregunta ¿Eres argentina? (Ya van tres las personas que me dicen que parezco sudamericana) Y vosotros sin decirme nada en tanto tiempo!




Ahora soy una ama de casa! En miniatura, eso sí. Voy a hacer la compra, me hago la comidita (he tenido algún que otro problema, pero nada que no solucione un huevo frito y una ensalada).




Sin duda tengo grandes momentos de soledad. No es fácil cambiar.


Sé que en cuanto empiecen las clases conoceré gente que viva aquí, en la residencia...


Comer sola es lo más triste del mundo. Desayunar en silencio.


Ver tan solo el cepillo con la pasta...


Os echo de menos!!!!! Quiero gritar a veces, llamaros a todos a la vez. Teneros conmigo.


Mi familia estuvo aquí el fin de semana pasado, y desde que se han ido les echo más en falta. Son tantos años...


Eso sí, poemas a patadas. Escribo bastante, y me hace sentir mejor que nunca.




He visto a los amigos que tengo aquí, aunque aún me falta alguno con el que ha sido imposible coincidir, y disfruto dando paseos.


Madrid es grande, es variado. Intentaré que vayáis conociendo sus rincones a través de otros escritos...por hoy os quería dar las gracias por todo. Cada uno ya sabe por qué se las debía. Y un abrazo especial para los de la despedida...no voy a olvidarlo nunca.


(por cierto, a los de 2ºC, os tengo en el corcho).




Os quiero pequeñitos, aunque no lo diga a menudo.




Carmen.




PD: mandarme un correo con todas las fotos de la despedida, o una cigüeña con un cd en la patita, o algo!