Hasta aquí has llegado sin saberlo, Clara.
Hoy me siento más cerca que nunca de Tafalla.
Clara, la Tafalla que hoy llora y no levanta cabeza.
Voló tu nombre por las calles, como un hacha haciendo estremecer las nucas.
Recuerdo esos mofletes altos, las pequitas y los ojos muy abiertos. Y cómo saludabas tan risueña, siempre, siempre: "¡Carmen!" Como si te alegraras de verme cada vez que nos encontrábamos en los pasillos del cole o en la plaza.
Pequeña Clara...
2 comentarios:
Yo tengo ese mismo recuerdo de Clara: su "Amparo" en el patio del colegio o en los jardines. Sé que saludaba siempre así a todos sus conocidos. Como si se alegrara de vernos cada vez..¡Qué bien lo has descrito!
Pequeña Clara, nuestro corazón seguirá manteniéndote en esos doce años, pero siempre estarás en él.
Al pensar en tí, siento una sensación agridulce. Agria por tu pérdida, dulce por como eras. Besos.
Amparo
Es dificil hacer comentarios cuando se comparte el dolor. Nada, de lo que está a nuestro alcance, mejora el silencio, ni llena el vacio que deja quien se va.
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