sábado 7 de junio de 2008



Cuando naces, eres uno. Por mucho que te empeñes y a pesar de partos múltiples. (Incluso aunque seas de Bilbao).

Sales tú.

Nanacemos solos porque vivimos solos. Aunque estemos acompañados.

Nadie se alarme. A lo largo de tu vida habrá muchas personas. Unas serán momentáneas, y hay que valorarlas como tales: hay momentos muy importantes. Otras se quedarán más tiempo, te verán crecer, cambiar...En este grupo está tu familia, que es tu mejor respaldo, y pocos más. Esos pocos que aun estando lejos, o hablando cada cierto tiempo...Siguen ahí. Son los que te siguen teniendo presente, al igual que tu a ellos.
Hay personas que hacen su vida junto a otras, tanto, que cuando algo va mal o incluso se acaba la relación entre ellos, no conciben la vida solos. Es una opción muy válida.
Cada uno tiene su caminito, que va naciendo de sus decisiones, que no son acertadas o erróneas. Son.
Las encrucijadas pueden durar más o menos tiempo: los parones. Pero
elegir es arriesgar.
De nada sirve meterse en pozos de desesperación. Por otra parte sería imposible con este sol.

Sí, hoy es el primer día del año en que llevo sandalias. ¿Se nota?


besos, sonrisas, abrazos para todos los que leeís y para repartir entre los que os rodean.

Sed felices