sábado 25 de octubre de 2008

Vuelven a ser las dos de la madrugada.

lunes 13 de octubre de 2008

Hoy me ha despertado una sirena de incendios, y mira tú por donde, era la primera vez que me pasaba. He salido al pasillo donde otros tantos estudiantes, con el mismo interrogante sobre las caras aún pegadas, miraban la alarma que teñía -más- intermitentemente de rojo el corredor. Un desfile de pijamas más tarde, han arreglado el error. Porque no lo he dicho, pero fuego, ninguno.

Luego, y por no revisar los bolsillos de los pantalones, he metido un billete de cinco euros en la lavadora. Y es que como me han dicho siempre en casa: el dinero es lo más sucio que hay.

Y casi sin darnos cuenta, el otoño ha caído sobre la ciudad, y la lluvia, absorviendo atrevida mis pantalones, empapa las hojas verdes, marrones, rojas y amarillas.
La ventana está siempre abierta, y ondea la cortina que hoy a penas se distingue del cielo.

Disfrutad del día, de cada minuto. Pues no sólo no vuelve sino que se va...Para siempre.