jueves, 1 de enero de 2009




Si usted es capaz de temblar de indignación
cada vez que se comete una injusticia en el mundo,
somos compañeros, que es lo más importante.


Ernesto Che Guevara


Ha empezado el año de modesta celebración e intensa lucha para las que celebramos que la Revolución Cubana cumpla 50 años.
Mira si ha llovido desde que los barbudos entraron, y lo que no ha cambiado es la falta que siguen haciendo para mostrar que se puede hacer las cosas de otra manera.
Tras el paso de los huracanes y los destrozos que han causado en la isla, es necesario que usemos esa red de solidaridad que hemos ido tejiendo estos años, y no dudemos en echar una mano en todo lo que sea posible a ese pueblo hermano.
No se trata de hacer discursos ahora, muchos se han publicado y otros tantos veremos este año, sólo quería rendir mi pequeño homenaje y desear a todos los compañeros que tengan un año feliz y revolucionario, si es que pueden separarse.
¡¡Viva Cuba!!
¡¡Viva la Revolución!!












4 comentarios:

Vértigo* dijo...

¡¡ Viva !!

Anónimo dijo...

un asco
ernesto "asesino" guevara deberia llamarse

Luna Roja dijo...

Bien. Creo que hay que saber atender a las circunstancias históricas antes de juzgar así a nadie.

¿Era Fulgencio Batista un líder pacifista? Entre otras muchas preguntas que podrían ampliar la visión del tema.

Y como apunte, me parece muy valiente soltar una perla tan bonita como gratuita, y esconder la mano.
Yo te estoy hablando a cara descubierta.

Javi dijo...

No sólo esconde la cara. Esconde los argumentos, los razonamientos. Esconde quizá también que no los tiene, que simplemente pasaba por aquí y soltó el exabrupto. Y ahora tenemos que imaginar si es uno de esos fascistas que piensa que los dictadores que asesinan a miles de de personas tienen razones de estado y que cuando el pueblo se levanta, lucha contra la opresión y derroca por las armas, la única forma que les han dejado, al tirano se trata de asesinos. O imaginar si será uno de esos otros que no se interesa por nada, que se da la vuelta cuando ve el sufrimiento, que apoya con su silencio a todos los tiranos que, piensa, defienden su nivel de vida y que no es más que carne de fascismo, también, aunque él no lo sepa, todavía.