domingo 10 de mayo de 2009

Carta embotellada

Ojalá pudieras leerme en esta noche tan hermosa. La luna ha estado ahí todo el tiempo, primero amarilla, casi rozando los edificios más altos allá al fondo. Casi cayendo sobre nuestras cabezas, luego se ha alzado solemne, alta y blanca, a mirar por enciama. Mientras corrían lágrimas y tú no podías leerme. Mientras una voz, al otro lado del teléfono, una voz tranquila, familiar, me ha dicho dónde estabas.
Los caracoles nunca nos dieron miedo. Ahora suenan tan duro como Alcatraz o Azkaban. Ahora suenan lejos y temibles. Lugares de soledad.
Ojalá, digo, pudieras leerme para que sintiera que te ayudo. Algo así, egoísta, una necesidad. A partir de mañana te contaré cosas que no vas a leer. Verás qué divertido. La vida es todo un derroche de detalles. Como cuando tenías una cámara de fotos en una lata de refresco. Había que saber mirar. Verás qué primavera hace aquí fuera, aunque no puedas verlo. Te aseguro descripciones y alguna que otra foto. Olores no me dejan meter en el aparato este, pero con todo lujo intentaré acercártelos aunque tampoco sirva para nada.
Ojalá, no sé ya a quién escribo, pudieras leerme para que te sirviera de algo. Ojalá darte fuerzas y motivos, que no supe.

2 comentarios:

Yo tampoco dijo...

No busques culpas ni causas, las enfermedades son así, te pillan, también las mentales. No digo que sea igual pero es lo mismo que encontró T., sin buscarlo. La pena que tú sientes por Y. la sentimos nosotros cuando él comenzó, la impotencia de no poder ayudarle, ver cómo el asunto se iba encriptando más,las reacciones de sus padres, los episodios más críticos, la permanencia en él tiempo...Es el sentimiento que también tenemos por Y.algo que no deseo para nadie . Piensa que en estos tres meses que tú hubieras podido coincidir con ella todo estaba ya en su interior, tal como pudiste ver cuando os encontrásteis en Noviembre o Diciembre.
En fin, espero que mejore, pero sé que son casos muy difíciles.Como, por otra parte, no sabemos nada directamente...
La vida tiene sus rosas y toda rosa sus espinas.
¡Que la tuya tenga más rosas que espinas! Pero ya sabes que las espinas, en cierta medida, no pueden ni deben evitarse.
Besos

Luna Roja dijo...

Gracias por las palabras. Es tan injusto... Y tan paradójico. El mundo está tan mal repartido, que hemos creado enfermedades propias de occidente ¡Es increíble! Maneras de amargarnos la vida, porque ya tenemos lo necesario para sobrevivir.

Besos