domingo 24 de mayo de 2009


Hace días que no te escribo, pero no creas que me he olvidado. De hecho, este fin de semana, he soñado contigo. Llevabas el pelo cortito, y estabas muy guapa. Tengo que contarte muchas cosas, porque claro, se van acumulando. No sé si te dije que estoy en el Foro por la Memoria, creo que sí, pero bueno, poco importa. El caso he ido a mi primera excavación, al norte de Burgos. Un sitio precioso, muy muy verde del que pondré alguna foto en los próximos días. Pero lo que quería que vieras era esta preciosidad. Lo sé, sé que los perros nunca te han gustado -gatos no he visto- pero este es especial. Transmite una calma que creo que te vendría bien. Tiene unos ojos casi ámbar, y un tacto indescriptible. Estaba comiendo y podías tocarle, como si fuera un peluche pero real.
A veces entienden mejor que las personas, ya lo sabes.

Y siempre tan pancho, tan en paz...Me regaló un poco de su mirada para tí. Yo te la escribo

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Los perros son a veces pequeños peros...pero hay perros y perros. Yo en general coincido con Teresa.
Sobre estás criaturas de dios, que dicen. Son nobles, compañeros, buenos...pero yo necesito espacio y no saltos alrededor. Pobres perros...convertidos en juguetes amaestrados a veces...o pobres humanos que necesitan perros...Pero esta foto es especial. Es maravillosa. Es de Oscar.

Digo yo.

Zack, para variar.

Notengo dijo...

Hoal, digo hola

Notengo dijo...

El perro pasa totalmente de tí, está con el chusco de pan deseando de que no se le acabe. No se da ni siquiera cuenta de que está atado.