miércoles 27 de mayo de 2009


La niebla cubre muchos días las montañas, se las traga, las desdibuja y te hace sentir especialmente pequeña. ¿Has estado alguna vez en estos pueblecitos de Burgos? Un día vamos, te lo prometo. Verás qué bien te sienta el aire puro, y la absoluta paz de la naturaleza. Hay algunos pueblos que en invierno sólo tienen 5 habitantes...¡Imagínate!
Por aquí ya estamos en exámenes. El tiempo es oro, o eso nos hacen creer, y lo exprimo lo más que puedo pero no sale ni un duro. Aunque los resultados vendrán un poco más adelante, yo por ahora estoy aprendiendo un montón de cosas, algunas incluso interesantes.
Pero no voy a atosigarte con Filosofía. Creo que nunca hemos hablado en profundidad de mi carrera, ya habrá tiempo.
¿Verdad que sí? Pero claro, tú que vas a decir.
Un beso enorme

domingo 24 de mayo de 2009


Hace días que no te escribo, pero no creas que me he olvidado. De hecho, este fin de semana, he soñado contigo. Llevabas el pelo cortito, y estabas muy guapa. Tengo que contarte muchas cosas, porque claro, se van acumulando. No sé si te dije que estoy en el Foro por la Memoria, creo que sí, pero bueno, poco importa. El caso he ido a mi primera excavación, al norte de Burgos. Un sitio precioso, muy muy verde del que pondré alguna foto en los próximos días. Pero lo que quería que vieras era esta preciosidad. Lo sé, sé que los perros nunca te han gustado -gatos no he visto- pero este es especial. Transmite una calma que creo que te vendría bien. Tiene unos ojos casi ámbar, y un tacto indescriptible. Estaba comiendo y podías tocarle, como si fuera un peluche pero real.
A veces entienden mejor que las personas, ya lo sabes.

Y siempre tan pancho, tan en paz...Me regaló un poco de su mirada para tí. Yo te la escribo

lunes 18 de mayo de 2009

Seguro que no te has enterado. Claro, ¿Quién iba a decírtelo? No está la cosa para poetas. Pero ha muerto Mario Benedetti ¿Leíste algo suyo? Te recomiendo. Puede que si puedo verte en un tiempo, te lleve un poemario de los más alegres que tiene. Aquí pongo uno, que le sirva de epitafio: es lo duro de ser tan bueno, que la mejor manera que nos queda a los demás de despedirle, es con sus propias palabras.

Pasatiempo

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.

Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era océano
la muerte solamente
una palabra.

Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte de los otros.

Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

Mario Benedetti
1920-2009

miércoles 13 de mayo de 2009


Tomé ayer esta foto desde la ventana de la habitación donde estuviste aquella vez, en tu primera y única visita al Quinto Pino, mi habitación en la residencia. ¿Has visto? De repente comenzó a llover con fuerza, y el sol seguía resistiéndose, así que a falta de uno, si te fijas bien, verás dos arco iris... Sé que no es lo mismo que descubrirlos en el cielo, pero como tampoco estos los estás viendo, poco importa.
Ahora estoy dando vueltas buscando cosas con que llenar la maleta, mañana voy a casa y no quiero olvidar nada que luego necesite. Ya sabes, época de exámenes. Tengo tantos papeles que un día me pierdo.
Hace tanto que no voy por allí que estoy nerviosa. He traído pequeños detalles del Sáhara, también para tí uno. Tengo que contarte cómo es aquello, que veas las fotos, que entiendas lo privilegiados que somos y el deber histórico que tenemos con el pueblo saharaui, dividido, viviendo en campos de refugiados (en el desierto de Tindouf, Argelia) y en el territorio ocupado por Marruecos. Tengo que contarte que escuché cómo estallaba una mina antipersona y mutilaba a un joven de 19 años. Tienes que ver la sonrisa de Muna, la niña más pequeña de mi familia, y los ojos de su madre, Fatu, que han visto tanto...
El arco iris siempre me ha parecido un buen medio de transporte. Conecta perfectamente un punto con otro. Imagínate caminar por encima de todos los colores, como en esos dibujos animados que había cuando éramos pequeñas y todavía no estaba de moda la violencia por la violencia para los niños.
Te mando el inicio de dos arco iris, ¿Dónde acaban? Seguro que en algo así como la primavera, que te lleva dentro.
¿Subes?

domingo 10 de mayo de 2009

Carta embotellada

Ojalá pudieras leerme en esta noche tan hermosa. La luna ha estado ahí todo el tiempo, primero amarilla, casi rozando los edificios más altos allá al fondo. Casi cayendo sobre nuestras cabezas, luego se ha alzado solemne, alta y blanca, a mirar por enciama. Mientras corrían lágrimas y tú no podías leerme. Mientras una voz, al otro lado del teléfono, una voz tranquila, familiar, me ha dicho dónde estabas.
Los caracoles nunca nos dieron miedo. Ahora suenan tan duro como Alcatraz o Azkaban. Ahora suenan lejos y temibles. Lugares de soledad.
Ojalá, digo, pudieras leerme para que sintiera que te ayudo. Algo así, egoísta, una necesidad. A partir de mañana te contaré cosas que no vas a leer. Verás qué divertido. La vida es todo un derroche de detalles. Como cuando tenías una cámara de fotos en una lata de refresco. Había que saber mirar. Verás qué primavera hace aquí fuera, aunque no puedas verlo. Te aseguro descripciones y alguna que otra foto. Olores no me dejan meter en el aparato este, pero con todo lujo intentaré acercártelos aunque tampoco sirva para nada.
Ojalá, no sé ya a quién escribo, pudieras leerme para que te sirviera de algo. Ojalá darte fuerzas y motivos, que no supe.

lunes 4 de mayo de 2009


Casi...